Nada de bolsa.
Mantente en liquidez todo lo que puedas, los chollos vendrán en un par de años. No te fíes de las cajas, y casi, casi, ni de los bancos.
Reduce gastos fijos; nada de plus; internet a un mega, o tres para informarte y descargar; pásate al skype o algún voip; cancela móvil, sobre todo si es contrato, y pásate a prepago.
Nada de gastos inútiles; lo importante es lo necesario. Si puedes, líbrate del coche, si no, usa más la bicicleta y el transporte público. A los restaurantes ni olerlos; aprende a cocinar. Cómprate una panificadora y busca la mejor receta. Haz dieta. Correr sale gratis y te pone en forma; no enfermes. La ropa del Carrefour; las zapatillas del Alcampo. Vende todo aquello que no uses; reduce la basura acumulada (unclutter). Baja de marcha psicológica; no eres clase media, eres clase trabajadora (downshifting). Reemplaza cuando se rompa.
Si tienes ahorros, no los pongas en peligro confiándolos a una caja o banco español por unos cuantos -pocos- euros al mes. Guárdalos en casa. Compra deuda. Alemana. Si hay un país en bancarrota es España. Que no te timen con la inflación. Es un cuento como “los pisos siempre suben”. Viene la deflación y no es para reírse.
Después del verano nos vamos a cagar.
. Es que si no lo digo, reviento.

